Sala de colada del alto horno

Una excelente operación de la sala de colada es un factor muy importante para la operación a bajo costo y con alta productividad de un alto horno. El diseño funcional de la sala de colada, las prácticas operativas, tecnologías de refacción, automatización y requerimientos ambientales, se describen a fines de satisfacer las demandas actuales de mayor producción y confiabilidad. Las tecnologías de Danieli Corus han sido implementadas con éxito en la práctica comercial. La sala de colada es el área de trabajo más intensiva de todo el alto horno. Su diseño debe integrarse completamente con la producción estimada de arrabio, volumen del crisol y práctica de colada, a la vez que se minimiza la utilización de mano de obra, mantenimiento, materiales y se mejora el ambiente de trabajo. El objetivo principal es remover el hierro líquido del alto horno a una velocidad de colada y por medio del número de coladas diarias que determinen la tasa de fundición, el volumen efectivo del crisol y el deseo de mantener al crisol “seco” en lugar de utilizar los conductos, canales y equipos de la sala de colada.

La mejora del ambiente de trabajo en la sala de colada puede lograrse por medio de una buena distribución, mantenimiento diligente, eliminación de peligros potenciales y contención de polvo y humo emitidos durante las operaciones de colada. Los costos laborales pueden reducirse sustancialmente por medio de mecanización y automatización. Un prerrequisito para la mecanización es que el piso de la sala esté nivelado y tenga cubiertas enrasadas para instalar equipos de mantenimiento móviles con fácil acceso a todas las áreas. La automatización de todas las funciones, como el control del regulador de posición y la operación de perforadoras y taponadoras de piqueras por medio del software ubicado en un controlador PLC especial de la sala de colada, en combinación con equipos de colada controlados por radio, reduce los requerimientos de mano de obra, ofrece movilidad al operador y la ventaja de monitorear efectivamente cada colada. La clave para la reducción de costos en el consumo de refractarios consiste en optimizar la extensión y prolongar la campaña de los conductos de hierro y sistemas de canales de arrabio. Tales objetivos pueden alcanzarse implementando un sistema de ventilación forzada junto a la posibilidad de monitorear la temperatura, principalmente en el conducto de hierro. La ventilación forzada resulta particularmente importante cuando se utilizan cubiertas para el conducto de hierro y/o los canales de arrabio.